
Me operaron de un mioma, pasé por un raspado debido a endometriosis y aun así nadie me explicaba qué estaba provocando ese caos hormonal en mi cuerpo.
Y aquí está la parte que muchas mujeres todavía no entienden: la resistencia a la insulina no solo afecta la glucosa. También puede alterar profundamente el equilibrio hormonal femenino.
Cuando vivimos durante años consumiendo exceso de carbohidratos, creamos el escenario perfecto para inflamación crónica, hiperinsulinemia y desequilibrios hormonales que pueden favorecer una mayor producción de estrógenos.


Ciclos irregulares
Sangrados abundantes
Grasa abdominal
Cansancio extremo
Hambre constante
Ansiedad por dulce
Caída de cabello
Dificultad para bajar peso
Niebla mental
Glucosa en ayunas
Ayuda a evaluar cómo está tu azúcar en sangre después de varias horas sin comer.
Insulina Basal
Permite detectar hiperinsulinemia antes de que aparezca una diabetes tipo 2.
Hemoglobina glicosilada (HbA1c)
Muestra el promedio de glucosa de los últimos 3 meses y ayuda a detectar prediabetes o diabetes.

Perfil lipídico
Triglicéridos altos y HDL bajo suelen ser señales frecuentes de resistencia a la insulina.
Ferritina y hierro
Muchas mujeres con inflamación, sangrados abundantes o problemas hormonales terminan con reservas bajas de hierro y fatiga constante.
Vitamina D
La deficiencia de vitamina D es extremadamente común en mujeres con alteraciones metabólicas y hormonales.
Estradiol y progesterona
Ayudan a entender cómo está el equilibrio hormonal y posibles escenarios de dominancia estrogénica.
Testosterona y DHEA-S
Importantes para evaluar alteraciones hormonales relacionadas con ovario poliquístico y resistencia a la insulina.
Cortisol
El estrés crónico también impacta glucosa, inflamación y hormonas sexuales.
Empieza primero con los exámenes metabólicos, ya que ayudan a detectar resistencia a la insulina, inflamación y alteraciones relacionadas con glucosa y energía. Estos deben realizarse en ayunas de 8 a 12 horas y pueden hacerse cualquier día del ciclo menstrual.
Los exámenes hormonales idealmente deben realizarse entre el día 2 y 5 del periodo menstrual para evaluar mejor el estado hormonal basal. La progesterona suele solicitarse después de la ovulación, aproximadamente entre el día 21 y 23 en ciclos regulares.
Evita hacerte los exámenes después de noches sin dormir, estrés extremo, alcohol o excesos de azúcar, porque pueden alterar varios resultados.